EL ASTIGMATISMO

Muchas veces nos rodeamos de tanta información que no sabemos qué creer o qué no, o simplemente nos dejamos llevar por mitos, los cuales no hacen sino confundirnos, esto suele suceder mucho en el área de la salud.

Nuestra visión es muy importante y delicada, por eso debemos asegurarnos de que la información que recibamos en cuanto a ella sea de la fuente más confiable, ya que existen diversos tipos de complicaciones que pueden ser silenciosas, casi indetectables a simple vista, y aunque hay tratamientos similares, no todo funciona para todos. Es por eso que un examen médico de rutina no está de más.

En esta oportunidad, traemos para ti valiosa información sobre el astigmatismo, una de las complicaciones visuales con más variantes que existen.

¿Qué es el astigmatismo?

Es una anomalía de la visión que se debe a desigualdades de la curvatura en la córnea o a la falta de homogeneidad en la refracción de la luz en el ojo. Las curvaturas de la superficie de la córnea deben ser simétricas y regulares, pero de lo contrario, se produce el astigmatismo, que también puede ocasionarse por la asimetría en la curvatura del cristalino. Además, puede originarse en la vida adulta ya sea por intervenciones quirúrgicas oculares, traumatismos o úlceras en la córnea.

 

 

¿Sabías que…?

El astigmatismo en sus niveles bajos y medios suele ser asintomático, pero cuando la anomalía es mayor, el síntoma principal es la disminución de la agudeza visual, tanto para la visión cercana como para la lejana. La visión se torna borrosa y se distorsionan los objetos, puede ocasionar dolores de cabeza y mareos, puesto que el ojo trata de reparar la falla por medio de la acomodación.

Suele presentarse junto con la miopía y la hipermetropía, y sus síntomas se incorporan a los de estas complicaciones. En el astigmatismo, cuando la luz atraviesa la córnea, se forman varios focos (dos o incluso más), y esto ocasiona una imagen distorsionada.

¿Hay diferentes tipos de astigmatismo?

Si, existen diferentes tipos de astigmatismo y se califican por grados, los cuales te mostraremos a continuación.

-Bajo: mayor de 0,25 dioptrías y menor de 1.

-Medio: mayor o igual a 1 dioptría o menor de 3.

-Alto: mayor o igual a 3 dioptrías

 

También se pueden catalogar de la siguiente manera:

-Regular: en esta variedad, los dos meridianos principales están en un ángulo recto y dentro de un meridiano, la refracción es uniforme. Esta es la más habitual y puede corregirse con lentes.

-Irregular: aquí los meridianos principales no están en un ángulo recto  y su curvatura no tiene regularidad. No es tan frecuente y difícilmente puede corregirse con lentes. Suele originarse por un queratocono o por lesiones, quemaduras o cicatrices de la córnea.

-Simple: se produce cuando una de las líneas focales está sobre la retina, pero la otra lo hace delante o detrás. Esto causa que un meridiano sea emétrope (visión perfecta) y el otro no.

-Compuesto: se le denomina así cuando ninguna de las dos líneas focales está sobre la retina, ninguno de los meridianos es emétrope.

-Directo: es cuando la refracción más alta tiene lugar en el meridiano vertical y la más baja en el horizontal.

-Inverso: en este la máxima refracción se da en el meridiano horizontal y la más baja en el vertical.

¿Existe tratamiento?

Sí, en la mayoría de los casos esta anomalía puede corregirse con lentes, pero a diferencia de la miopía o de la hipermetropía, el uso de lentes de contacto no es la mejor opción para mejorar la visión, sin embargo, la cirugía refractiva es una buena alternativa para corregir esta complicación.

La cirugía refractiva  aplicada mediante la utilización de láser excímer, ya sea LASIK, EPIL, ASIK u otras técnicas, es bastante efectiva, sobre todo en los astigmatismos moderados de hasta 4 dioptrías, y aún más en los astigmatismos miópicos.

Con este tipo de cirugía, gracias a los avances de la especialidad, se han reducido ampliamente los riesgos quirúrgicos, alcanzando altos índices de operaciones exitosas.

Como siempre, te recomendamos consultar todas estas opciones con un especialista, dado que solo él te brindará un diagnóstico acertado y la mejor opción para mejorar tu visión.

Recuerda que no todos los tratamientos funcionan para todas las condiciones. Si presentas alguna de las anomalías anteriormente mencionadas, lo mejor que puedes hacer es buscar ayuda profesional.

No intentes corregir tus problemas de visión por tu cuenta por lo que leas o te digan; recuerda que los ojos son órganos muy delicados y un mal procedimiento puede causar daños irreversibles.

 

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