GAFAS PROGRESIVAS

Aunque puede no ser la mejor solución para algunos de nosotros, las gafas son la alternativa más común para corregir los defectos de nuestra visión, y a pesar de que con el paso de los años se han desarrollado nuevas técnicas para mejorar o incluso erradicar los defectos o anomalías que puedan presentarse en los ojos, las gafas no se han quedado atrás al momento de ofrecer nuevas posibilidades para corregir problemas como miopía o astigmatismo por mencionar algunas.

¿Puedes imaginar tener gafas con las que puedas ver a diferentes distancias sin mayor esfuerzo? Pues en esta oportunidad traemos para ti información sobre los lentes progresivos, con los cuales se puede corregir una de las afecciones más comunes, como lo es la presbicia.

Este tipo de lentes posee una graduación progresiva de cerca a lejos. De esta forma, la parte inferior del lente está graduada para la visión de cerca, mientras que la parte central está graduada para la visión intermedia y la parte superior para la visión lejana.

Estos lentes no solo corrigen la miopía o la hipermetropía, sino que también facilitan una buena visión cercana. Su característica principal es que con un solo par de gafas puedes ver en todas las distancias, algo que no permiten los anteojos de lectura.

¿Sabías que…?

Los lentes progresivos requieren de un periodo de adaptación, y aunque tienen muchas ventajas en cuanto a su capacidad de solucionar el problema desde la visión cercana a la lejana, también pueden presentarse algunos inconvenientes como lo visión lateral que es un poco reducida. Esto hace que se deba mover la cabeza para poder ver con claridad los objetos que no estén frente a nosotros.

Cuando se mira al suelo se debe hacer de manera perpendicular de no hacerlo estarías usando la zona del lente que es para ver de cerca y tu visión será un poco borrosa, claro esto depende de la graduación que tenga el lente.

Ventajas

Puedes enfocar a cualquier distancia; es decir, puedes realizar cualquier actividad sin tener que quitarte las gafas.

Si tienes buena visión de lejos, puedes no usarlas cuando salgas y usarlas exclusivamente cuando tengas que ver algo que este cerca o a una distancia determinada.

Cuando tienes lentes monofocales o bifocales, no siempre resultan cómodos en el momento de trabajar porque simplemente no abarcan todas las necesidades de visión.

¿Quién debe usar gafas progresivas?

Este tipo de gafas son adecuadas para personas con presbicia, que puede aparecer entre los 40 y 45 años. Cabe destacar que esta condición, a diferencia de otras, se desarrolla con la edad.

Antes de comprar las gafas progresivas, es importante tomar en cuenta algunos aspectos importantes; los mismos que debemos considerar al querer adquirir cualquier tipo de anteojos.

  1. Es muy importante al momento de adquirir las gafas tener la graduación reciente y exacta de lo que necesitamos para que nuestros lentes nos funcionen de manera perfecta. Por eso es necesario que primero busques asesoría con un especialista y que por medio de un examen pueda indicarte lo que necesitas.
  2. Asesórate sobre el aspecto estético para que puedas sentirte bien con la montura que selecciones.
  3. No todas las monturas son aptas para llevar los cristales progresivos. Así que debes buscar varias opciones hasta encontrar una que no solo te haga ver mejor, sino también sentir bien.
  4. Los cristales con antirreflejos pueden ayudar y mejorar mucho tu calidad de visión.

¿Cómo adaptarme a los gafas progresivas?

Como los lentes de contacto o bifocales, los progresivos necesitan un periodo de adaptación. Esto nos ayuda a mecanizar los movimientos oculares y los de la cabeza para que los ojos puedan enfocar por el lugar con máxima visión.

También al momento de bajar escaleras necesitan un periodo de adaptación para que puedan encontrar el enfoque que se adecúe a la distancia requerida.

En cuanto al periodo de tiempo, puede tomarte alrededor de 3 o 4 días para lograr acostumbrarte a los nuevos lentes.

También  puedes practicar direccionando la mirada hacia un objeto con el movimiento de la cabeza y no solo desplazar los ojos a través del lente, y así encontrarás la zona en la que puedes ver de forma nítida el objeto.

Si luego de una semana no has logrado adaptarte a los anteojos, es importante que acudas a un profesional, quien podrá revisar nuevamente y encontrar el problema ya que a veces un ajuste de las gafas hasta de un milímetro puede ocasionar cambios considerables para la adaptación de la vista.

 

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